¿Por qué me enojo por todo o me pongo triste sin razón aparente?
Te has preguntado, «¿Por qué me enojo por todo?»
¿Te ha pasado que sin motivo aparente, experimentes baja energía, o algún estado de ánimo negativo ( enojo, tristeza, desilusión, desánimo, etc.) sin encontrar una explicación “real”?….
¿Te has preguntado de dónde viene?
Según Eckhart Tolle, todos tenemos lo que él denomina “el cuerpo del dolor”.
De niños experimentamos emociones fuertes del porqué me enojo por todo, y al no tener la experiencia ni saber cómo manejarlas, las intentamos negar, omitiéndolas u olvidándolas.
Pero al hacer esto, lejos de deshacernos de ellas, las dejamos estancadas en lo más profundo de nuestro ser.
Sin embargo, al igual que una bola de nieve que se sale de control, estas emociones, sentimientos y sensaciones no expresadas, crean una concentración de energía negativa reprimida en nuestro interior, que adquiere vida propia.
De esto se forma nuestro “cuerpo del dolor”.
Este es como un animal astuto que permanece latente en nuestro interior, puede permanecer dormido por un tiempo, pero al despertarse buscará alimentarse de vibraciones de energía negativa, es por eso que surge nuestra “necesidad” de culpar, victimizarnos, discutir, criticar, juzgar, quejarnos, e incluso llegar a la violencia.
Porque le estamos cediendo el mando a nuestro “cuerpo del dolor” convertimos en verdaderos “adictos” al drama, al dolor y al sufrimiento.
¿Te ha pasado que ante alguna situación has actuado como si no fueras tú, y algo externo se apodera de ti?
Y después…. ¿Has sentido arrepentimiento, porque hiciste o dijiste cosas que normalmente no harías o dirías?
Sin embargo, lo importante no es mantenerlo dormido, ya que sería seguir reprimiéndonos, y por lo tanto, acumulando más negatividad. Corriendo el riesgo de que en su próximo despertar sea incontrolable.
La intención, ahora que te has dado cuenta de su existencia, es aceptarlo y estar atentos a su despertar, para poderlo sanar.
¿Cómo sanamos al cuerpo del dolor?
La respuesta suena fácil: NO LO ALIMENTES MÁS.
Cuando negamos nuestras emociones, sensaciones o sentimientos, nos estamos resistiendo a sentirlas, y lo que resistes persiste…
Por otra parte, es liberador abrazar cada una de las cosas que sentimos sin negarlas, aceptarlas es el primer paso para avanzar, no se trata de querer cambiar hoy mismo lo que somos, se trata más bien de convertirnos en nuestros propios observadores.
El principio de todo será estar alertas, darnos cuenta de que impulsos externos están presionando nuestros botones ,y así poder identificar y sanar nuestras heridas, desde el trabajo interno,
Decidamos tomar responsabilidad de nosotros mismos y nuestro entorno. Es decir, salirnos de una vez por todas del “modo víctima” o “modo agresor”.
Cuestiona cada una de tus ideas, no creas todo lo que piensas. Recuerda que nuestra manera de ver el mundo no es más que nuestra percepción cargada de interpretaciones, no “la verdad”. Incluidos los pensamientos auto-destructivos.
Y lo más importante, empezar a vivir verdaderamente en presencia, sin rencores del pasado ni expectativas del futuro.
Date permiso de ser TU, sin necesidad de cumplir expectativas de nadie, y gozando plenamente de cada instante presente que esta maravillosa experiencia nos regala.
¡Y es aquí donde aceptas tu verdadero poder y empezaras a ver los milagros!
Te comparto este ejercicio de Auto Introspección que te ayudará a controlar tus emociones:
- Mantente atento y auto-observante… de cómo te sientes emocionalmente. Simplemente y conscientemente decide hacerlo.
- Tan pronto surja algo que te hace sentir mal (incómodo, enojado, triste, etc..) observa la emoción, pon atención si sientes algo en alguna parte específica de tu cuerpo.
- Pregúntate: ¿QUIERO SOLTARLO?… (se refiere a ese estado que estás sintiendo). Contéstate si o no. Tú decides si quieres seguir sintiéndote mal. Contesta con determinación.
- Pregúntate: ¿PUEDO SOLTARLO? (se refiere a si te sientes capaz de soltar esa energía que causa malestar) contesta nuevamente con determinación si o no.
- Pregúntate: ¿CUANDO? (¿cuándo quieres soltar esa energía de malestar? ¿Ahora?, ¿el mes que viene o dentro de un año? Contesta con determinación ahora (o lo que tú elijas).
¡Con todo mi amor y cariño, Esperando de corazón te sirva este artículo, y si te gusta, compártelo con quién creas que les pueda ayudar!


